Tania Nunca voy a olvidar la emoción de entrar por primera vez a un Walmart, ver un autobús escolar amarillo como en las películas o sentir que estaba viviendo dentro de una película americana. Cada pequeño detalle hacía que todo se sintiera especial: probar las donas, caminar por calles cubiertas de nieve y vivir esa experiencia estadounidense con la que tantas veces había soñado.
Pero, sin duda, lo más bonito fueron las personas. Conocí amigos de diferentes partes del mundo, todos con la misma energía y las mismas ganas de viajar, descubrir nuevos lugares y crear recuerdos inolvidables. Reír, bailar, jugar y compartir momentos que hoy guardo con muchísimo cariño.
También aprendí muchísimo trabajando. Poco a poco me acostumbré a una rutina completamente diferente a la que tenía antes, hasta el punto de sentir que ese lugar también era mi hogar. Es increíble cómo un sitio que al principio era totalmente desconocido termina convirtiéndose en un lugar que extrañás tanto.
Jamás olvidaré la primera vez que vi nevar, el frío del invierno, las noches en Nueva York y la emoción de conocer esa ciudad con la que tantas personas sueñan. Tampoco olvidaré pasar la Navidad en pijama, viviendo una experiencia completamente diferente. Son recuerdos que siempre llevaré conmigo.
Hoy miro hacia atrás con mucha gratitud, porque no solo viajé a otro país: también crecí como persona, conocí gente increíble y viví momentos que marcaron mi vida para siempre.
Me fui con miedo y sin haber tomado un vuelo antes… y ahora quiero viajar a todas partes. 😂✈️
Gracias, equipo de Paraguay Cultural Exchange, por brindarnos esta oportunidad a tantos jóvenes. Estoy muy agradecida por el soporte y el acompañamiento durante todo el proceso.